Los cigarrillos electrónicos rellenables son aquellos que incorporan un depósito para el líquido que se puede recargar. Los que no lo incorporan (la mayoría de los que tienen el mismo aspecto de los cigarrillos tradicionales) son cigarrillos electrónicos de cartucho.

Cigarrillo electrónico y líquido

Cigarrillo electrónico y líquido

El depósito que se recarga con el líquido puede recibir diferentes nombres en función del fabricante: claromizador, vaporizador, nebulizador, pulverizador. Nosotros lo llamaremos a partir de ahora atomizador. En el interior del depósito hay un cilindro. Este cilindro contiene una resistencia que se calienta. Al calentarse, el líquido se evapora y este vapor es el que se aspira. Por eso “fumar un cigarrillo electrónico” también se conoce como “vapear”.

Para rellenar tu cigarrillo electrónico, deberás quitar la batería y la boquilla. Tal vez te venga bien leer nuestro post “Partes de un cigarrillo electrónico” para identificarlas.

Una vez tengas el atomizador abierto, debes verter con cuidado el líquido. No debe caer nada en el tubo central, todo el líquido deberá quedar en el depósito exterior. No se debe rellenar sobrepasando la marca que señale el fabricante, pues correrías el riesgo de que el líquido entre dentro del tubo.

Una vez tengas rellenado el atomizador, sólo debes colocar todas las partes de nuevo y tu cigarrillo electrónico estará listo para «vapear» de nuevo.

Recuerda que sólo debes rellenar tu cigarrillo electrónico con líquidos específicos para este fin. Las mezclas caseras o cualquier otro líquido que puedas ponerle podrían dañar seriamente tu salud. Eso sí, existen multitud de aromas diferentes y puedes escogerlos con o sin nicotina. Totalmente a tu gusto.

Visita nuestra sección de cigarrillos electrónicos y accesorios.

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